Soy muy enamoradiza. Lo sé. Hasta
mi madre me lo dice. Qué lista es. Quiero parecerme a ella cuando sea más
mayor. Es genial.
Hoy os escribo sobre el amor. En
realidad, hay muchas clases de amores: el amor propio, el fraternal, el amor a
los amigos etc. Pero yo no hablo de ése amor, yo hablo del amor entre personas,
sin género que valga. Las personas se enamoran de otras personas, y da igual si
son del sexo opuesto o no. La verdad, tengo muchos amigos y amigas
homosexuales, incluso bisexuales. Lo veo lo más normal del mundo.
Desgraciadamente, hay gente que ve esto como un problema, una enfermedad. Pues
bien, los que tienen la enfermedad y el problema son ellos y ellas, los
homófobos.
Volviendo al tema principal, he
de confesar que me ilusiono muy rápidamente con la gente. Confío mucho en las
personas, a la vez que desconfío. Esto es raro, pero a lo que me refiero es que
muchas veces confío, y me fallan, Y otras desconfío por miedo, cuando no tengo
nada que temer. Ése es uno de mis mayores quebraderos de cabeza.
Cuando se ha tenido una relación
larga y estable, y eso se acaba, la verdad es que cuesta muchísimo emprender
una nueva marcha. Empecé a salir con un chico a los ocho meses de cumplir los
catorce, y lo dejé poco antes de hacer los diecisiete. Decidí acabar con la
relación porque me di cuenta de que no sentía lo mismo, y que lo que en un
principio había empezado a sentir por él, lo sentía por otro chico. No quería
engañar a nadie. Ni siquiera a mi misma, negándome el hecho de que me desvivía
por estar con otro más que con el que entonces era mi novio. Por cierto, el
chico por el que me desvivía, tampoco lo sabe.
Poquísima gente sabe esto. Y la
mayoría de los que lo lean y me conozcan, se estarán enterando ahora. Creé este
blog para desahogarme, y contar, a quien lo quiera leer, qué es lo que pienso
de mi misma, de mi vida, y de lo que me rodea, así como de otros temas que
tengan que ver con el mundo en que vivo. Es una vía de escape a mis problemas,
a mis miedos y a mi rabia. Escribiré aquí cuando pueda, cuando lo necesite,
cuando crea que lo que hay dentro de mi necesita salir y ser gritado a los
cuatro vientos.
En la actualidad, no sé cuál es
mi estado sentimental. ¿El civil? Soltera, por supuesto. No sé si estoy
enamorada, si lo que me lleva rondando la cabeza desde hace año y medio sigue
ahí… Tengo un grandísimo lío en la cabeza. Es lo que decíamos: miedo a volver a
empezar. O a empezar, en realidad. Tampoco voy a decir que perdí dos años de mi
vida, pero realmente, ahora me doy cuenta de que quizás no tendría que haber
sido tan seria la cosa.
Ahora estoy un poco descolocada.
Ha aparecido gente nueva en mi vida, que me ha aportado mucho en poco tiempo.
Alegrías, palabras bonitas, noches de paseos, estrellas y charlas tontas pero
hermosas… decepciones, pero ¿sabéis qué?
ME QUEDO CON LO QUE HE VIVIDO,
PORQUE ESO YA NO ME LO QUITA NADIE.
Besitos
Mireia