Echaba de
menos escribir aquí. En realidad, echaba de menos escribir.
Prometí que
antes de que acabara el año escribiría en el blog, pero por falta de tiempo, y
sobretodo de ánimos, no he podido, así que me disculpo. Creedme cuando digo que
las ganas de escribir eran enormes.
Quería hacer
una especie de resumen del año, de cómo empezó, y de cómo acabó, pero
sinceramente, no sé que escribir sobre el final del año, ya que ha sido
bastante raro, y sobretodo malo.
En el 2012,
que ya hemos dejado atrás, he conocido a gente increíble, al igual que las
cosas que me han pasado. Empecé la universidad en Septiembre, y a los dos días
ya estaba en el concierto de Extremoduro, del que tenía muchísimas ganas. Fue
algo... increíble. En mi vida había cantado tanto. Lloré al escuchar mi canción
favorita, y reí al cantar todas las demás. Cada canción es una historia, y para
cada persona es una historia diferente. Sus letras cambiaron muchas cosas en
mi.
En cuanto a la
universidad... es una experiencia genial, sin duda. He conocido a gente
maravillosa, me he reencontrado con una amiga de la infancia, y el ambiente es
completamente diferente. Es algo que hay que vivir. Las fiestas, los amigos,
las clases... todo.
Solo con ellos
he ido a clase habiendo dormido dos horas, después de haber estado hasta las
siete de la mañana por la calle, con un frío mortal, y haciendo por que no se
nos congelaran los dedos. Solo con ellos me he reído como nunca en una clase.
Solo con ellos he compartido innumerables quintos y risas, cachondeos y algún
que otro día de bajos ánimos. Ellos, los amigos que he hecho en la universidad,
son los que me han hecho reír, los que me han ayudado, y a los que quiero
conservar siempre. Sé que valen la pena. Son personas de sitios diferentes,
unas con su hablar tan 'de poble', que me hace reír y me encanta, otras con su swing,
y otros Potterheads adorables. Las risas con ellos son ya incontables, y espero
que no acaben nunca.
Como no, he de
decirlo. Ir a la universidad se ha convertido en la mejor experiencia de mi
vida gracias a ellas. Iris y Sara se han convertido en poco tiempo en personas
muy importantes en mi vida. No sé qué haría sin ellas ahora mismo. Son mis
reinas, son especiales, y por ello me hacen especial a mi. El hecho de tenerlas
conmigo es lo que me da ánimos para seguir pese a
toda esta 'cosa' que me está pasando. Ellas me hacen fuerte, me sacan sonrisas
cuando estoy mal, y dan los mejores abrazos del mundo. Son mis niñas bonitas,
son mis Supernenas preciosas. ¿Qué más puedo decir de ellas? Saben todo de mí,
y si hay algo que se me ha olvidado contarles, lo sabrán. Son mi apoyo siempre,
y siempre están ahí. A ellas les agradezco muchísimo, y sé que no me van a dar
la espalda jamás, pase lo que pase, y haga lo que haga. Ellas son las que me
aconsejan, las que me cuidan, y las que me sacan las cosas aunque no las quiera
decir. Son geniales, y las quiero a morir. Porque son mis amigas, y porque
estas navidades me he dado más cuenta si cabe, de que las necesito y que las
echo mucho de menos. Cada una de nosotras es diferente, y por eso es por lo que
creo que nos llevamos tan bien. Nos complementamos.
Iris es la
dulce, con esos ojazos que tiene, y su sonrisa, y sus parrafadas enormes en
nuestro grupo de Whatsapp. Es guapísima. Es la que se prueba todos mis
vestidos. Es única. Es adicta al LlaoLlao. Es mi Potterhead favorita, es una
niña pequeña, como Sara y yo. Es frágil, y es preciosa. Sara es la loca que
toda persona tiene que poner en su vida. Es la que nos hace las bromas, la que
nos deja dormir en su piso, la más fuerte de las tres. Ella nos saca las
sonrisas, y siempre lleva la suya puesta. Es pequeña, pero grande de corazón.
Nos protege y se enfada con los que nos hacen sufrir. Las dos son especiales.
¿Y yo? ¿Yo que soy? Supongo que sería poco sin ellas, sin mis amigas. Gente
como ellas es necesaria en mi vida, y por eso me alegro tantísimo de haberlas
encontrado y tenerlas conmigo. Las quiero.
Si
tengo que hablar de más gente que he conocido este año, no puedo pasar por alto
a una persona tan genial como Vero. No sé cómo agradecerle todo lo que me ha
ayudado, todo lo que me ha aguantado, lo que me ha hecho reír, y todo lo que me
ha dicho cuando estaba mal y quería animarme. Ella es parte fundamental de mi
vida ahora. Gracias por todo y por más.
Los
de siempre, ahí están. Mi mejor amiga tonta. Aroha me dice que me quiere a
diario. Que está más idiota que yo, y por consiguiente, hace que yo parezca
menos idiota… Te quiero cosita mía, mucho. Mi prima, Laura: ¡¿Qué haría yo sin
esa petarda?! O sin Rubén y sus amenazas… Sin sus gilipolleces, sus consejos y
nuestras charlas, tanto las que tenemos cuando vamos ebrios como las que tenemos
cuando vamos sobrios. Todas son buenas. Ha sido compañero de aventuras este
verano, y es mi ‘premoh’ guapo. También tengo que decir que echo de menos a mis
chicas, Irene, Jenny y Alba, a Pau, a
Imanol y a Quique. Es muy raro no verlos a diario.
Sé
que queda alguien por mencionar. Es difícil hacerlo porque no sé qué escribir.
Solo diré que se puede vivir mucho en poco tiempo, que se puede morir de
tristeza, y resucitar con palabras, con sonrisas. Que se puede pasar de ser
especial a no ser, de ser necesaria en la vida de alguien, a no ser ni siquiera
‘alguien’. Sentir que no te necesitan, que están demasiado bien sin ti, es lo
peor que he sentido en mucho tiempo. Supongo que el orgullo hace mucho.
Acabar
el año llorando, que la última semana haya sido la peor con diferencia… son
cosas que pasan, y que no dependen solo de mí. Pero ahí estuvieron mis amigos,
los que he mencionado antes, para hacerme sonreír y decirme que todo estaba
bien, que me querían, y que no iban a dejar que llorara más. Así que a ellos
les doy mil gracias, porque cada día hacen de mi alguien mejor, alguien más
fuerte.
Mis
amigos y mi familia son lo mejor que tengo en mi vida, y con ellos pienso hacer
del 2013 un año perfecto, de risas, de sueños cumplidos y por cumplir, y de
tiempo, mucho tiempo para pasarlo juntos. A todos, gracias.
Besitos
Mireia.
P. D.: Lo de las canciones es por si queréis poner música de fondo y así no os aburrís. Sé que me enrollo mucho.